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Bibliografía del guitarrista flamenco Sabicas

Agustín Castellón Campos, popularmente conocido como Sabicas, nace un 16 de marzo de 1912 en Pamplona y fallece el 14 de abril de 1990 en Nueva York, Estados Unidos. Sabicas es considerado por muchos como un guitarrista flamenco de gran importancia, principalmente reconocido por haber impulsado la internacionalización del flamenco. A raíz de esta internacionalización surge la fusión del flamenco con otras corrientes musicales, por lo que su importancia está más allá de toda duda.

La elección de su nombre artístico, Sabicas, se debe a que de pequeño le gustaba comer habas crudas. De esta forma, le empezaron a conocer como “el niño de las habicas” en donde tiempo más tarde se cambiaría esa “h” por una “s”, generando su propio nombre artístico. Sabicas destaca por haber sido autodidacta y haber empezado a tocar desde bien joven.

Juventud de Sabicas

Con siete años, Sabicas vivió una asombrosa anécdota. En Pamplona, con motivo de una jura de bandera, se llevó a cabo una fiesta en teatro. En dicha fiesta, había un capitán que se decía que cantaba muy bien flamenco pero no había quien lo acompañase a la guitarra.

Alguien que conocía a Sabicas informó a los militares de que un niño pequeño tocaba muy bien la guitarra y, tras tener el permiso de su padre, Sabicas formó parte de este festival como guitarrista. Sorprendió la soltura con la que se desenvolvió en el escenario, ya que muchos pensaban que quedaría impresionado por el público y que cometería varios errores. Sin embargo, no fue así y causó una gran admiración entre todos los presentes y acabó recibiendo un gran regalo.

Esta fue la actuación que dejó pistas a sus padres de que su hijo tenía un futuro brillante con la guitarra y por ello le facilitaron todo lo que necesitó en su camino para que pudiera unir su destino a ella. Ya con diez años, vistiendo todavía pantalón corto, se presentó en el importante teatro El Dorado de Madrid como concertista, lugar en donde alcanzó un éxito sin precedentes.

Sabicas de jóven

El éxito de Sabicas ya era toda una realidad y, en el Dorado, empezó a alternar sus conciertos de guitarra con duetos con “La Chelito”, una famosa cupletista con la que alcanzó un gran éxito. Las actuaciones fueron llegando y de esta forma participó en varias fiestas que se llevaron a cabo en Villa Rosa causando una gran sensación, ya no solo entre los asistentes de la misma, sino también con el resto de los artistas invitados entre los que se encontraba Ramón Montoya, una figura clave en la juventud de Sabicas ya que se convertiría en su mejor discípulo.

Su recorrido por España

Entre los ocho y los dieciocho años de edad, Sabicas se los pasó recorriendo todos los rincones de España formando parte de varios espectáculos organizados por diferentes compañías. En estas compañías destacaban algunos nombres como Estrellita Castro, Niña de los Peines, Pepe Pinto o José Cepero entre otros. Sus primeros premios empezarían a llegar en esta etapa de su vida, ya que con once años logró ganar un concurso en el Teatro Monumental de Madrid. Ya por aquel entonces era todo un reconocido a la guitarra y buena prueba de ello fue la vuelta al ruedo que le hizo dar el público en una actuación en la plaza de toros de Sevilla, La Maestranza.

Sabicas y la guerra civil española

La Guerra Civil española supuso un cambio en la vida de Sabicas. Con el comienzo de la guerra, Sabicas se fue a América junto con una compañía rodeado de otros cantaores importantes como el Niño de Utrera y Pena hijo. Cuando llegó a Buenos Aires, coincidió con el espectáculo de Carmen Amaya en donde se integraría y trabajaría junto a ella durante una buena cantidad de años. Durante todo este tiempo que estuvo con Carmen, fue llevando a cabo una gran cantidad de actuaciones por todo el continente americano hasta 1950. Sería precisamente en 1950 y durante los próximos cinco años en donde instalaría su residencia en Méjico, llevando a cabo también una gran cantidad de conciertos y actuaciones en la sala de fiestas conocida como “El Patio”.

Pasado ese tiempo, Sabicas establecería su residencia en Nueva York donde seguiría llevando a cabo varios recitales por todo el mundo. Ya por aquel entonces, Sabicas contaba con una gran reputación que se traducía en una alta cotización económica. De forma paralela, su discografía se convertiría en un bien bastante apreciado por igual entre los guitarristas y los aficionados al flamenco, reconociendo por tanto toda la labor que había desempeñado Sabicas durante todos estos años y la importancia que había tenido su música en el extranjero donde ya se le consideraba un icono de fama mundial.

El regreso a España de Sabicas

Fue en 1967 cuando Sabicas regresaba a España como motivo de la recepción de la Medalla de Oro por parte de la Semana de Estudios Flamencos de Málaga. De esta forma se llevaba a cabo todo un homenaje en donde asistían también escritores de primera como Conde de Colombí, Antonio Murciano, Federico Muelas o José Luis Tejada entre otros. Además, se llevó a cabo una actuación de la que formaron parte artistas como Enrique Morente, Serranito, Paco de Lucía o Manuel Cano entre otros.

A partir de entonces los viajes a España fueron recurrentes y en 1967 llevó a cabo varios conciertos y también fue galardonado con toda clase de premios. En 1970 celebraría en Madrid en el Teatro Nacional María Guerrero y en Lope de Vega en Sevilla dos grandes conciertos con la intervención del Ballet de Arte Español y artistas de la talla de María Vargas o Rafael Farina. En 1982 recibió un homenaje en Pamplona en el Teatro Gayarre y en Madrid, dos años más tarde, llevaría a cabo un concierto de lo más importante con motivo de la I Cumbre Flamenca de Madrid.

La figura de Sabicas ha sido fundamental para ayudar a entender el flamenco por todo el mundo y sin duda fue su exilio de la guerra una de las notas más importantes de cara a promover todo este espectáculo.