Beneficios de tocar un instrumento

¡Muy buenas flamencos y flamencas! Si tu misión es aprender a tocar la guitarra, tengo una gran noticia. Esto va a tener muy buenos beneficios para ti.

Normalmente aquello que nos impulsa a aprender a tocar un instrumento suele ser la curiosidad y las ganas de aprender esas canciones que tanto nos gustan y vacilar con los amigos un rato mientras que pasáis buenos momentos. Sin embargo, la guitarra flamenca os va a dar muchas más alegrías de las que os podéis imaginar, estos son los cinco beneficios que, bajo mi experiencia y la de la ciencia, aparecerán en este progreso de aprendizaje.

1. Mejora tu autoestima.

Así es, aprender a tocar un instrumento mejora nuestra autoestima para el resto de nuestra vida ¿Como es eso?

Muy sencillo, en el proceso de aprendizaje nos encontraremos con cierto tipo de barreras psicológicas que deberemos de ir superando día a día. Estas barreras incorporarán en nuestra cabeza cierto diálogo interno como: «No puedo» «Esto es muy difícil» «No merece la pena dedicarle tanto tiempo» etc.

Si no tiramos la toalla y superamos estas barreras mentales, nos daremos cuenta de que eramos capaces de conseguir aquello que veíamos tan lejano e imposible. Hemos peleado contra nuestro diálogo interior y lo hemos vencido sin ningún tipo de problema.

Esto nos ayudará a extrapolarlo a más ámbitos de nuestra vida. Si en alguna ocasión nos sentimos que no somos suficiente, que no somos capaces de lograr algo o que eso no está en nuestro alcance. Recordaremos esos momentos duros que superamos con dedicación y paciencia a la hora de aprender a tocar la guitarra, y, por lo tanto, haremos lo mismo con los problemas de la vida que tengamos que enfrentar.

2. Haces más amigos

Si, has oido bien. Si aprendes a tocar la guitarra flamenca conseguirás hacer más amigos.

Esto tiene una simple explicación. Imagina que estás en un parque repleto de gente, cada uno hablando de lo suyo. De repente, en el grupo al lado tuya un chico saca una guitarra y comienza a tocar las canciones más famosas del momento. En seguida, todos sus amigos están haciendo palmas, cantando y pasando un buen rato.

No va a pasar mucho tiempo hasta que tu grupo de amigos se fijen en ellos y tengan ganas de unirse al plan. Tu puedes ser ese chico/a que anime la fiesta.

3. Te ayuda a ligar más.

Este tema es muy controvertido, porque hay muchas personas que empiezan a tocar la guitarra porque quieren ligar más ejem ejem.

En primer lugar, siento deciros que, si tu motivación para tocar la guitarra es que quieres ligar más… es muy posible que no lo logres. ¿Por qué? Aprender a tocar un instrumento requiere muchísima pasión y motivación que salga de dentro, que no sea por motivos externos sino que nos complete sin tener que obtener nada a cambio.

Pero… ¿Tocar la guitarra te ayuda a ligar más? Bueno, no hay ningún estudio que pueda afirmar científicamente este dato jajaja Pero de todos es sabido, que ser el centro de atención en una fiesta puede ayudar a que algún chico/a se fijen en ti.

La música despierta emociones, y llega mucho más lejos de donde las palabras pueden llegar. Es por eso, que cuando no podemos expresar algo con palabras. Una buena falseta de bulerias nos puede hacer transmitir todo aquello que no nos atrevemos a decir con nuestra boca.

4. Estimula tu cerebro.

Cuando tocamos un instrumento musical como la guitarra, usamos varias partes de nuestro cerebro activándolas de manera conjunta en todo el proceso de aprendizaje.

Al practicar tenemos que combinar ritmo y movimiento, la mano izquierda con la mano derecha, el oído y la vista… todo esto implica que nuestro cerebro está en constante activación. Al igual que cuando vamos al gimnasio para ganar masa muscular, el cerebro funciona de manera muy parecida.

Al principio, cuando activemos las partes del cerebro encargadas en cada labor (movimiento de las manos, sincronización, ritmo, vista etc.) puede resultar parecido a los primeros días en los que comienzas a hacer deporte. Notaremos agujetas, que todo nos cuesta más de lo normal, que no podemos alcanzar la meta que tenemos prevista a largo plazo… eso es algo normal.

Con el tiempo, las zonas cerebrales que hemos ido activando a lo largo de todo el aprendizaje, estarán más desarrolladas que antes. Y aquello que nos parecía totalmente complicado, lo realizaremos de manera automática y sin ningún tipo de esfuerzo.

A su vez, estas zonas neuronales que hemos ejercitado, nos servirán de ayuda para tareas que realizamos de manera cotidiana. Mejorará nuestra atención, nuestra coordinación músculo-cerebral etc.

5. Serás más feliz.

Aprender a tocar la guitarra flamenca te hace más feliz, esto es un hecho. La música en sí siempre se ha relacionado con la felicidad, pero el hecho de tocar un instrumento aumenta esa intensidad x100.

Tocar las canciones que tanto te gusta en el momento que tu quieras, hace que recorra por tu cuerpo un escalofrío que pocos conocen. Hacer que una tarde aburrida con tus amigos se convierta en un día lleno de risas, cánticos y alegría hace que cuando llegues a tu casa sientas que todo el camino para llegar hasta ahí ha merecido la pena.

Cierra los ojos e imagina dos mundos. Los dos son exactamente iguales, la diferencia solamente radica en que en uno has aprendido a tocar un instrumento, y en el otro decidiste que no merecía la pena.

Te levantas por la mañana y no tienes nada que hacer. En tu mundo sin guitarra agarras el móvil y pasas la mañana entera viendo videos de youtube sin mucho sentido, instagram, facebook, whatsapp… Cuando te has dado cuenta tu mañana ha pasado y es la hora de comer. Una vez has terminado, quedas con tus amigos. Estáis muy aburridos y no sabéis que hacer, os pasáis la tarde hablando en el parque y buscando planes alternativos. Vuelves a tu casa, cenas, te acuestas. El día ha ido bien, pero no lo recuerdas con mucho entusiasmo, un día más.

En el segundo mundo donde has aprendido a tocar la guitarra. Te levantas por la mañana y no tienes nada que hacer. Agarras tu guitarra y comienzas a tocar las canciones que has aprendido a lo largo de estos meses. Un poco de rumba, un poco de bulería (Esta aún no te sale muy bien, por lo que decides practicarla durante toda la mañana). Al final de la mañana has conseguido sacar una falseta de tomatito que te encanta. Agarras el móvil unos minutos y ya es la hora de comer. Por la tarde has quedado con tus amigos, y al igual que en el mundo anterior estáis en un parque un poco aburridos y no sabéis que hacer. Entonces, agarras tu guitarra y te arrancas por rumbas. Cantáis alguna canción de estopa, os reís de ese amigo que no sabe afinar muy bien… y les enseñas la falseta de tomatito que has aprendido por la mañana.

Menudo día, llegas a tu casa con la barriga que te duele de reir y ya te están llamando para salir por la noche. Quieren montar una juerga y cuentan contigo y con tu guitarra. Esto solo acaba de comenzar.

¿Merece la pena aprender a tocar un instrumento? Saca tus propias conclusiones.

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