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15 formas de superar el miedo escénico (especial guitarristas).

Seguro que te ha pasado que empiezas a estudiar una pieza, te encierras en tu cuarto, pones toda la buena voluntad, la disciplina y la constancia del mundo. Y llega el momento de tocarlo a los amigos y a la familia y sale muchísimo peor de lo que sabes que puedes tocarlo ¿A que se siente terrible?

La sensación de frustración e impotencia nos deja por el suelo. Tranquilo, esto me pasa a mí, le pasa al guitarrista que sabe dos acordes, le pasa al que hace un concierto completo etc. Esto involucra a todo el mundo. El miedo es algo que está ahí, la diferencia es que algunos saben enfrentarlo y otros no.

En este post vamos a ver 13 consejos y 13 técnicas para superar el miedo escénico en situaciones límites.

1. Disfrutar de la música

Tenemos que volver a ser niños. Tenemos que volver a dejarnos sorprender, a dejarnos cautivar. Y de esta forma, aparte de ser más felices, vamos a aprender mucho más rápido. Porque los niños son los que más aprenden en el mundo, porque están atentos, porque están disfrutando porque se dejan sorprender. Dejémonos sorprender por la música, disfrutemos y entremos en otra dimensión.

2. Aprendamos cómo funciona nuestro cerebro.

Tu cerebro no está programado para que tú logres tus metas. Está programado para protegerte. Entonces, la neuroquímica de nuestro cerebro, va a funcionar de dos maneras ante la presión. Tú puedes pensar que es una amenaza, o que es un desafío. Si tú piensas que es una amenaza va a empezar a liberar cortisol y noradrenalina. Esto produce la vaso constricción.

Si piensas que es un desafío, va a empezar a liberar adrenalina y vas a tener vasodilatación. Aparentemente por fuera los síntomas son los mismos porque empezamos a sentir sudoración, la palpitación más intensa etc. Pero ante la amenaza, nosotros tenemos internamente la sensación de querer. En cambio, en el desafío tú estás “bueno que hay que hacer, aquí estoy listo para lo que sea”

No nos olvidemos que aunque estemos en una era moderna. Nuestro cerebro todavía es muy antiguo, tiene programas de hace miles y miles de años. Lo que sucede es que cuando vemos una amenaza, básicamente quiere decir pelear o correr. Lo que tenemos que hacer es hackear nuestro cerebro. Hackearlo con nuestros pensamientos y decir: “Esta oportunidad de tocar con los amigos es un desafío” Esa actitud nos va a hacer disfrutar, querer compartir la música y decir “bueno ya otra vez lo hará mejor, pero voy a dar todo de mí en este momento”

3. ¿De dónde viene ese miedo?

Muchas veces el miedo viene por querer agradar a quien nos escucha. Estamos buscando la aprobación y nosotros somos los que tenemos que aprobarnos nadie más. No tenemos que estar buscando ni el cariño ni los elogios del público.

Tenemos que exponer nuestra música simplemente por el hecho de exponerla. Parte del miedo principal es por no querernos a nosotros mismos y que justamente la cura de ese miedo era querernos a nosotros incondicionalmente.

4. Compartir y no competir.

La música que tú tienes que para dar es un regalo. No estás demostrando si eres el mejor del mundo. Siempre va a haber alguien mejor que tú. Pero en realidad nadie es mejor que nadie, y nunca te vas a equivocar siendo tú mismo.

Esto es un regalo darlo con amor, darlo disfrutando. Yo cuando estoy en un escenario y me siento un poco nervioso. Es ante todo porque estoy muy centrado en mí. En el momento en que empiezo a pensar «voy a compartir con el público, voy a compartir con el percusionista, voy a compartir con la bailaora o al cantaor» mi actitud cambia completamente. Y eso la música se ve reflejado

5 Disfruta cuando estudias

¿Estudias para ser el mejor? ¿O estudias para disfrutar de la música?

Eso es importantísimo. Porque el escenario o cuando nos ponemos delante de personas es un amplificador de lo que hacemos nosotros cuando estamos solos. Si estamos estudiando para ser el mejor, el más rápido. Para que digan lo increíble que tocan ¿saben en lo que se traduce? Se traduce en miedo, se traduce en inseguridad.

Pero si cuando estamos solos estamos siempre preguntándonos ¿Qué emoción me produce esta falseta? ¿Cómo puedo comunicar este sentimiento? ¿Cómo puedo disfrutar más? ¿Cómo puedo llevar el ritmo? Eso se va a traducir en que en el momento de tocar delante de la gente, el miedo vaya desapareciendo. Entonces realmente comunicaremos el disfrute, el placer de la música y nosotros vamos a disfrutar primero porque cuando logramos comunicar es porque nosotros estamos disfrutando.

Tienen que quitarse la idea de que practicando mecánicamente luego en el escenario va a venir un angelito que nos va tocar con la vara y todo va a salir.  Todo es una consecuencia del trabajo que estamos haciendo en casa, y por eso debemos de disfrutar. En el futuro disfrutaremos el doble cuando lo compartamos con nuestros amigos.

6. Grábate al estudiar

Es importante que te grabes, ese autofeedback será fundamental. Ya que verás rápidamente donde están tus debilidades y tus fortalezas. Es importante que te observes a ti mismo, donde está tu pulsación, tu sonido, como te estás colocando, si estoy disfrutando o no…

Conocernos en el proceso nos dará las herramientas necesarias para progresar mucho más rápido.

7. Intenta ser positivo.

Muchas veces escucharás esa voz que nos dice que no somos lo suficientemente buenos. Que somos demasiado viejos para aprender a tocar la guitarra. Nos dice cuando estamos tocando bien que todo saldrá como tiene que salir, o que nos vamos a equivocar en el mismo error de siempre.

Esa voz nos dice que vino una persona importante a escucharnos y vamos a hacer el ridículo. O que estamos difrutando mucho con lo que hacemos y haremos disfrutar a los que quieran venir.

Depende de como manejes esa pequeña vocecita que está rondando en nuestra cabeza todos los días, saldrán unos resultados u otros. Cuidar ese mensaje interno es como cuidar un jardín, es importante hacerlo diariamente, si lo abandonas las plantas se van a podrir.

8. Permítete fallar.

No es tan malo equivocarse, no somos máquinas, no somos un robot que estamos programados para tocar de principio a fin y no tener un solo error. No es tan grave, es más, cuando te permites equivocarte sin juzgarte negativamente, probablemente toques mejor. Somos humanos, es normal que cometamos fallos, eso nos proporciona la esencia para que este arte sea tan preciado.

9. Utiliza la visualización.

La visualización me ha ayudado mucho a lo largo de mi carrera musical. Es como trasladarse a ese momento de nervios, salir de tu zona de confort y trasladarte a ese momento de tensión. De pensar que tenía que tocar delante de mis amigos o de un jurado se me ponían los dedos fríos. Entonces lo que hice fue practicar los temas yo mismo e imaginarme que estoy enfrente de mis amigos.

En algunas ocasiones me imaginaba que todo salía bien y fluía. En otras ocasiones me imaginaba que seguía tenso y todo era un desastre. De esto modo trataba de entrenar a mi cerebro y crear mecanismos para poder lidiar con el éxito y con el fracaso. Es decir, manejaba esa vocecita interior que tenemos y la utilizaba a mi gusto.

De este modo cuando llegaba el momento de la verdad, no era nada extraño para mi. Sino que lo había repetido muchísimas veces. De este modo, esa situación de estrés máximo de no saber lo que estaba pasando, ya no existía. Porque había repetido esa sensación muchas veces.  Esto es algo que los psicólogos deportivos usan mucho con los deportistas de élite, y, como no, con los músicos.

Con esta técnica podemos practicarlo todo, desde una falseta hasta un tema completo. Y, si lo hacen bien, se trasladarán a ese momento preciso.

Un ejemplo que siempre le pongo a mis alumnos es el ejemplo del limón. Imagínate que tienes un limón en la mano, lo cortan, lo tocas, lo hueles, y te lo llevas a la boca. Imagina que muerdes ese limón, imagínate el sabor que tiene, su acidez… ¿Listo? Te habrás fijado que tendrás más saliva de normal en la boca, y tu estado físico no ha cambiado. Pero tu estado mental sí, te has trasladado a otra situación. Esto es lo que queremos practicar con la visualización.

10. Técnicas de relajación.

Tanto la relajación mental como física son muy importantes. Si observas a guitarristas como Paco de Lucía o Tomatito, los verás tocando totalmente relajados.

Hay varias técnicas que puedes practicar que te van a venir bien a la hora de la relajación. Les recomiendo realizar meditación, nos ayuda a relajarnos y a conocer nuestros pensamientos. A su vez, nos hace estar en el momento presente, cosa totalmente fundamental. Todos aquellos que quieran rendir a un alto nivel deben de saber enfocarse en el presente, entrenar esa facultad.

La ansiedad nos provoca tensión en las manos. Es por eso, que debemos de empezar a sentir nuestro cuerpo. A sentir como estamos sentados, como tenemos colocada la guitarra, la posición de los hombros etc.  Todo esto se va a traducir en el movimiento de nuestras manos.

Otra técnica que nos puede beneficiar es la conocida como relajación progresiva, os dejo un video aquí para que podáis hacerla en casa. Nos ayudará a relajar los músculos progresivamente antes de comenzar la función. Además, es una actividad muy simple que nos puede servir en el día a día.

11. Estudia modo concierto.

A mi me pasa muchas veces que me encierro a estudiar y empiezo a repasar una y otra vez el mismo pasaje. A la hora de estudiar, lo hago de una forma determinada. Es decir, lo hago de la manera en la que más cómodo me siento. En algunas ocasiones freno un poco el ritmo en las pulsaciones más complicadas, vuelvo a empezar si cometo un fallo etc.

Es importante también estudiar en modo concierto, comenzar a tocar un tema y no parar ahsta el final. Hacer varias falsetas seguidas sin repetir, e incluso grabar lo que estamos haciendo. Si me equivoco no paro, sino que continúo como si no hubiera pasado nada.

Una vez estemos tocando delante de gente, no podemos parar y repetir el tema. Si nos equivocamos hay que seguir. Esto es importante entrenarlo.

12. Acelera tu pulsación.

Este es uno de mis ejercicios preferidos. Al principio puede resultar un poco raro, pero es muy efectivo. El ejercicio en concreto consiste en acelerar tu pulsación antes de practicar para simular una situación de adrenalina y estrés. Una buena manera podría ser hacer unas cuantas flexiones o subir y bajar corriendo las escaleras.

De este modo aceleraremos nuestro corazón, y cuando agarremos la guitarra estaremos en una situación parecida a los nervios del directo.

13. Utiliza las posturas de poder a tu favor.

El lenguaje no verbal es algo que, aunque pensemos que no, afecta y mucho a nuestra forma de pensar. Hay ciertas posturas que aportan confianza a nuestro cuerpo y mente. Normalmente estas posturas se basan en tener el cuerpo en una posición abierta. Es decir, con los brazos separados, el pecho un poco inclinado hacia arriba etc.

Si te imaginas a una persona insegura seguramente te la imagines con los brazos cruzados, mirando hacia abajo y un poco encorvada. Sin embargo, si ves a una persona con los brazos un poco separados del cuerpo, el mentón hacia arriba y la mirada fija, pensarás que es una persona segura de si misma.

Es por ello, que forzar este tipo de posturas antes de ensayar, o de un concierto. Nos puede ayudar a aportar ese punto de confianza que nos hacía falta.